.png)
Después de varios días marcados por la incertidumbre provocada por el incendio forestal declarado en San Martín de Valdeiglesias, todos los residentes de la Residencia López Rumayor han regresado ya a su hogar. La emergencia se resolvió sin daños personales gracias a la coordinación entre administraciones, servicios de emergencia, residencias colaboradoras y al extraordinario compromiso de los profesionales de la Fundación López Rumayor.
La seguridad de las personas, siempre por encima de todo
El incendio declarado el 23 de julio obligó a adoptar decisiones extraordinarias para proteger a las personas residentes del centro.
La evacuación se desarrolló de forma ordenada y segura, priorizando en todo momento el bienestar de cada residente y garantizando la continuidad de la atención sanitaria, asistencial y emocional durante todo el proceso.
Desde el primer momento, la Fundación mantuvo una comunicación permanente con las familias y fue informando puntualmente de la evolución de la situación mediante sucesivos comunicados oficiales difundidos a través de sus perfiles de redes sociales y los de la Residencia López Rumayor.
Una red de solidaridad que hizo posible superar la emergencia
Los residentes fueron acogidos temporalmente en distintos recursos residenciales de la Comunidad de Madrid, así como en el Polideportivo Municipal de San Martín de Valdeiglesias, donde continuaron recibiendo todos los cuidados necesarios hasta que las autoridades permitieron el regreso al centro.
Esta respuesta fue posible gracias a la colaboración entre administraciones públicas, profesionales sanitarios y asistenciales, cuerpos y fuerzas de seguridad, servicios de emergencia y numerosas entidades que actuaron con rapidez, coordinación y una enorme generosidad.
El verdadero ejemplo lo dieron los residentes
Si hubo unos protagonistas durante estos días fueron las personas residentes. Afrontaron la situación con serenidad, paciencia y una extraordinaria capacidad de adaptación.
Su actitud durante los distintos traslados y cambios de alojamiento fue un ejemplo de fortaleza, convivencia y confianza en los profesionales que les acompañaron en todo momento.
Su comportamiento constituye uno de los mayores motivos de orgullo para todos.
Un reconocimiento especial al equipo humano de la Fundación y la Residencia López Rumayor
La emergencia volvió a demostrar que cuidar va mucho más allá de prestar atención sanitaria o asistencial.
Los profesionales de la Residencia López Rumayor y de la Fundación López Rumayor permanecieron junto a los residentes desde el primer instante, acompañándolos durante toda la evacuación, organizando cada traslado, ofreciendo información continua a las familias y garantizando que cada decisión se tomara pensando exclusivamente en las personas.
Su profesionalidad, humanidad y compromiso representan los valores que inspiraron hace más de tres décadas la creación de la Fundación y continúan siendo hoy su principal seña de identidad.
Gracias a todas las personas e instituciones que tendieron la mano
La Fundación López Rumayor quiere expresar nuevamente su agradecimiento a las residencias que acogieron temporalmente a nuestros mayores; a los servicios de emergencia; a la Comunidad de Madrid; al Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias; a Guardia Civil; Policía Local; SAMUR; 112 Comunidad de Madrid; Cruz Roja; voluntarios; comercios locales; empresas colaboradoras; vecinos y a todas aquellas personas que contribuyeron a que esta emergencia pudiera resolverse sin daños personales.
Su colaboración demuestra el enorme valor que tiene una comunidad cuando trabaja unida.
Todos y todas estamos en casa
Con el regreso de los últimos residentes alojados temporalmente en Tres Cantos, la Residencia López Rumayor recupera su actividad habitual.
La normalidad vuelve poco a poco, pero estos días dejan un aprendizaje que permanecerá para siempre.
Las organizaciones pueden disponer de protocolos, recursos e instalaciones. Sin embargo, son las personas quienes marcan la diferencia cuando llegan las circunstancias más difíciles.
Y durante esta emergencia, todas ellas demostraron que el cuidado, la solidaridad y el compromiso son capaces de superar cualquier adversidad.